LA PERCEPCIÓN DE LA REALIDAD


CADA CUAL SE EXPLICA LA REALIDAD A SU MANERA


Algunas de nuestras preocupaciones y tensiones más importantes del día a día se deben a la forma cómo reaccionamos a hechos sin demasiada trascendencia.


A veces, hechos que no tienen tanta importancia y que ocurren a nuestro alrededor de forma cotidiana, hacen que perdamos el control de la situación y nos sintamos amenazados por ellos. Es lo que nos puede pasar, por ejemplo, el día que nuestro coche sufre una avería mientras estamos de camino al trabajo y nos “quedamos tirados” en la carretera. Este contratiempo, nos puede hacer llegar tarde al trabajo, o a una cita, o a una reunión, etc. Lo cierto es que la avería ya ha ocurrido y, por mucho que nos desesperemos, no va a cambiar esta situación.


En otras ocasiones perdemos la paciencia ante una larga cola en el supermercado, o en una oficina de atención ciudadana, o en el banco… También nos puede hacer perder las formas la quinta vez que nuestro hijo no nos hace caso…


La manera cómo vemos las cosas, como las percibimos y como nos las contamos, nos puede hacer perder el sentido del humor, la paciencia y el equilibrio. De paso, la energía con la que contamos se va a esfumar, porque la vamos a consumir en malhumorarnos por algo que, a priori, no reviste gravedad alguna, o que no está en nuestras manos cambiar, o que no depende de nosotros.


El esquema de funcionamiento de nuestra mente en estas circunstancias es el siguiente:


  • La manera como yo veo la realidad, como la juzgo, me hace reaccionar de una determinada forma.
  • Esta reacción crea unos patrones de comportamiento habituales, es decir, ante una determinada circunstancia, la tendencia será reaccionar, pensar, sentir o actuar de la misma manera.
  • Estos patrones mentales generan, a su vez, unos modelos mentales estables. Es decir, los mecanismos mentales a través de los cuales las personas damos explicación al funcionamiento del mundo que nos rodea.
  • Estos modelos mentales acabaran fijando la manera como yo veo la realidad.


Como ves, esto es un bucle que, si no es saludable para nosotros, hay que cambiarlo



LA REALIDAD VS LA PERCEPCIÓN


La forma de acabar con este círculo vicioso, pasa por darnos cuenta de que la realidad no tiene por qué ser como yo la veo, sino que puede que al vez se le pueda dar una explicación diferente.


Para ello es necesario hacer una pausa y reflexionar sobre lo que está ocurriendo de forma objetiva. Quizá de esta forma sea capaz de darme cuenta de que puedo hacer alguna cosa diferente, o verlo de otra manera, o reaccionar de otro modo, para romper con ese patrón de comportamiento que me encierra en reacciones automáticas. Así, también estaré creando un hábito nuevo, un nuevo modelo mental que va a hacer que cambie la manera cómo veo la realidad que me rodea.


Quizá esta sea la manera cómo conseguir no malgastar nuestra energía en situaciones que no la requieren.




¡UNA PRÁCTICA DE REGALO!


Si quieres practicar esa pausa vital para poder responder en lugar de reaccionar, aquí la tienes, es de mi canal de YouTube "Mindfulness en Calma".

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