Publicado: 8 de Junio de 2021

Es posible que te cueste tomar la decisión de solicitar ayuda a un profesional de la psicología porque no estás segur@ de que te vaya a funcionar, o porque crees que eso es un síntoma de debilidad, o porque ya lo probaste una vez y no funcionó…


Tus motivos pueden ser múltiples, pero seguramente te des cuenta de que el hecho de posponer tu decisión, no está solucionando el problema al cual te estás enfrentando, sino todo lo contrario: cada vez está influyendo más y de forma negativa en tu día a día y con tus relaciones interpersonales.


Permíteme que te diga que no eres más débil por solicitar ayuda profesional, sino más valiente: tienes la valentía de admitir que no siempre podemos con todo y sol@s, que no somos ni súper hombres, ni súper mujeres, sino personas humanas con vulnerabilidades distintas, en ocasiones con herramientas emocionales escasas y con diferentes maneras de afrontar las situaciones que no siempre resultan útiles. Generalmente no nos han enseñado a resolver problemas de forma efectiva, ni a gestionar nuestras emociones, ni a afrontar la incertidumbre. Ten claro, por favor, que esto no es sólo un problema o una carencia tuya, sino que es fruto de una escasa educación en gestión emocional.


Llevamos un año de pandemia por la COVID-19 y la vida nos ha cambiado de manera radical. ¡No estábamos preparados para perder tanto!: la libertad de movimiento, la capacidad de escoger o de improvisar, el contacto con l@s amig@s y la familia, la salud, el trabajo, el dinero, la vida de l@s seres amad@… Y el sentimiento de soledad, o de vivir en el día de la marmota de forma indefinida, o esa sensación de vértigo ante lo que nos deparará el futurotanincierto que mejor ni echarle cuenta.


Es importante que sepas que como psicóloga no soy ni juez, ni policía, así que en la consulta no te voy a criticar o a poner etiquetas. Estoy dispuesta a servirte en lo que necesites. Ese es mi cometido y mi compromiso.


Voy a dedicarte mi atención, el tiempo y el espacio que sea oportuno para que puedas expresar todo aquello que te esté haciendo sentir incomodidad, malestar, que te provoque miedo o tristeza o rabia. Sin calificaciones, sin condenas, sin juicios. Lo voy a hacer desde mi punto de vista profesional, sin ataduras emocionales, de forma personalizada (porque tu eres únic@). Veremos junt@s como podemos resolver o paliar aquello que te está haciendo daño y trabajaremos la forma de adquirir herramientas para que puedas gestionar lo que te esté ocurriendo. Mi intención es que adquieras habilidades, recursos, estrategias y aprendizajes que te sirvan como base para poder solucionar tus asuntos, no sólo aquí y ahora, sino también en el futuro.


Puedo ayudarte a reconocer tus habilidades para mejorar tu salud mental y emocional.

¡Estoy a tu disposición!